*Cuento corto
Saudade
Por Andrea López
Llovía.
Sentí como las gotas se hacían camino lentamente por los rizos de mi cabello
hasta bajar por la espalda, quise buscar en la mochila pero recordé que había
dejado el paraguas sobre la mesa del departamento, otra vez. Llevaba apenas
tres meses en la ciudad, aún no aprendía el idioma, y a veces olvidaba el camino
a casa, al igual que consultar el pronóstico del tiempo. Todo aquello me resultaba
surreal: miles de autos estancados en el tráfico, cientos de personas chocando violentamente
entre sí, pasándose por un lado sin mirarse, o saludarse, o detenerse por un
segundo a respirar. En medio de la histeria estaba yo, como era usual, foránea,
perdida, sin paraguas, caminando a la deriva por la capital. Giré a la
izquierda en la esquina, comencé a sentir el peso del agua acumulada en mi
abrigo, añoraba la tranquilidad del pueblo, el aire fresco, el césped, la
ausencia de caos, pero no quería volver a ese lugar, ni quería recordar por
qué.